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De Madrid al cielo

De Madrid al cielo

¿Por qué te decidiste a iniciar el blog? Hay varias circunstancias que me decidieron a hacerlo. La primera es que soy un aficionado a la fotografía desde hace muchos años. Tenía mis fotos para mi exclusivo disfrute y el de las personas más cercanas a mi. En su momento, creí que sería una buena idea compartirlas con otras personas más lejanas y desconocidas. Supongo que habría algún componente de narcisismo también. La segunda es que soy madrileño y amante de mi ciudad. Pensé que también sería agradable mostrar los muchos encantos y rincones preciosos que tiene Madrid a personas que no lo conocen. La tercera se debe a una amiga que me dio el «empujón» final. Yo no tenía ni la menor idea de cómo se gestionaba un blog. Ella me dio las primeras «lecciones» y pronto me «enganchó» este mundo de la blogosfera.
¿Cuál es el propósito del blog? Es evidente que se trata de un blog fotográfico sobre Madrid, sus calles, parques, edificios, rincones, historia, gentes, etc. Pero, en realidad, la temática es una mera excusa. El verdadero propósito es comunicarme con mis semejantes. Soy una persona muy extrovertida y me encanta el contacto humano con el mayor número de personas posible. Trato siempre que puedo, dar un «toque» amable y cordial a mis entradas y a las respuestas a los comentarios que recibo, siempre observando el máximo respeto a las personas que se molestan en seguirme, visitarme y comentar mis entradas. Creo que ese «toque» ha caído bien, en general, y gracias a los comentarios de mis amigos blogger, han convertido a «De Madrid al Cielo», en un blog muy ameno. Dicen que, más vale caer en gracia, que ser gracioso. A este respecto, creo que he tenido mucha suerte.
¿Alguna experiencia o anécdota destacable como blogger? Mi blog cumplirá el 20 de Marzo su primer año de existencia y claro que hay anécdotas. Casi todas ellas generadas por mi despiste patológico. No obstante, creo que la experiencia que debo destacar sobre cualquier otra consideración es la oportunidad que me ha brindado este mundo de conocer a personas maravillosas que me honran y enorgullecen con su amistad y cariño. Entre ellas, ya tengo muchas amigas y amigos personales que me procuran una gran felicidad. No tengo por menos que agradecerles su confianza en mi.
¿Qué esperas del blog en el futuro? Como decía el gran Humphrey Bogart, «no me gusta hacer planes por adelantado». Tampoco pretendo alcanzar la fama con un blog de culto universal. En este sentido, prefiero «volar bajito» y no decepcionar a mis seguidores. Creo que la excusa de mostrar Madrid y los madrileños seguirá presente, con mis «toques» de humor y, si alguien más quiere «subirse a mi tren», será muy bien recibido. El único problema son mis obligaciones profesionales y personales. Cada día que pasa, me veo y me deseo para poder cumplir con estas personas maravillosas. De todas formas, mientras el cuerpo aguante, «De Madrid al Cielo» seguirá acudiendo puntualmente a la cita que tiene con sus seguidores.
¿Cómo es la persona que hay detrás de este blog? ¡Ufffffffffffffff! Temía que esta pregunta iba a surgir. Pues… ¿Cómo va a ser? Maravillosa, con un atractivo irresistible, inteligente, elegante… ¡Ja, ja, ja, ja! Bueno, hablemos en serio. Creo ser un hombre sencillo, que aspira a la felicidad y hago todo lo posible por conseguirla, amigo de sus amigos, amante de mi familia y que he llegado a la conclusión hace muchos años que la verdadera felicidad está en las cosas pequeñas. Como crear un blog muy humilde para pasarlo bien con las personas que aprecio, por ejemplo.
¿Qué dirías a los bloggers que empiezan? No me veo capacitado para sentar cátedra ante los bloggers que empiezan. Si acaso, comentar mi propia experiencia. Antes de crear el blog, hay que tener el objetivo del mismo muy claro y, por muchos avatares que sufra, no desviarse de ese objetivo. Ser humilde y nunca prepotente es esencial si se pretende tener seguidores fieles. No dejar que cunda el desánimo ante la falta de comentarios a las entradas en un principio y ser un poco «tramposo» como yo lo fui. Mis primeras entradas fueron un desastre. Ni un sólo comentario que llevarme al blog. Y, «como la montaña no irá al profeta, el profeta debe ir a la montaña». Visitar otros blogs, comentar en ellos con sinceridad y cordialidad, nunca pedir que visiten el blog propio, no me gusta esa práctica. Con toda seguridad, en muy poco tiempo, el blog se poblará de seguidores adictos. Hay muy buena gente en este mundo y todavía no conozco un caso de un blog que no haya triunfado, si se va de buena fe.