¿Por qué te decidiste a iniciar el blog? Sentía la necesidad de exponer mis creaciones para ver que repercusiones tenían. Como largar el toro al ruedo. Antes lo había probado en facebook, pero claro, ahí sólo eran amigos y conocidos que tenían una visión muy subjetiva. Por eso pensé, y pienso, que el blog es la mejor manera de poner a prueba lo que uno hace, ya que cualquiera puede tener acceso.
¿Cuál es el propósito del blog? Básicamente exponer lo que escribo y mostrar mi trabajo, no hay mucho más que eso. Obviamente que está bueno cuando alguien, a miles de kilómetros de distancia, se identifica con mis historias.
¿Alguna experiencia o anécdota destacable como blogger? La mejor experiencia es la de haber conocido personas entrañables. Gente que uno podría calificar de amigos (con todo el peso que lleva esa palabra). Personas maravillosas con la cuales se ha formado una pequeña comunidad virtual, quizás más fuerte y exquisita que cualquier comunidad real. Otra cosa que me sorprende a menudo es la cantidad de diferentes interpretaciones que pueden tener de mis escritos, a veces pasa que muchos creen que las historias que escribo las he vivido realmente, y en algunos casos creo que si las hubiera vivido estaría muerto hace rato.
¿Qué esperas del blog en el futuro? Seguir manteniéndolo abierto. No me interesa si crece en seguidores o no. Prefiero tener 5 personas que estén siempre antes que 1369 seguidores que no pasan nunca.
¿Cómo es la persona que hay detrás de este blog? Uff… terrible y complicada, pero tranquila (qué contradicción, ¿no?). No me gusta la violencia, odio discutir,creo en la tolerancia, el buen trato, el respeto y por sobre todo el buen humor. De todas formas mi mente dambula por sitios oscuros a menudo. En resumen creo que viene al caso la frase que no hace mucho tiempo alguien me dijo: «vos sos la persona que más feliz me ha hecho en la vida, pero también la que me hizo más daño».
¿Qué dirías a los bloggers que empiezan? No me creo capacitado para dar consejos, pero creo que lo básico es tener algo que comunicar, sino ni lo abran. Y otra cosa es tener cuidado con lo que se dice, la fuerza de las palabras es muy peligrosa y nunca se sabe quién puede estar leyéndote.
